QUÉ TALENTO DE PRESIDENTE,ME CAE.
Ciudad de México, 13 de marzo de 2009
Servicio informativo núm. 654
http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com
EL PAÍS DESDE ABAJO. APUNTES DE MI GIRA POR MÉXICO (V y última)
por Andrés Manuel López Obrador
(publicado en La Jornada el 13 de marzo de 2009)
En esta gira por los municipios del país, dediqué tiempo a reflexionar sobre cómo enfrentar los grandes y graves problemas nacionales. Al igual que otros mexicanos, con frecuencia me he preguntado el por qué si México posee importantes recursos naturales, un pasado cultural extraordinario y cuenta con un pueblo bueno, noble y trabajador, como pocos en el mundo, padece de tanto atraso y de una profunda desigualdad social. Desde mi perspectiva, los males que aquejan a la mayoría de los mexicanos y atormentan a la nación, han sido causados por el pequeño grupo que realmente manda y decide sobre los asuntos públicos del país, que se ha apoderado de todo: de las instituciones políticas del Estado, de los bienes nacionales y del presupuesto público. En esto radica que, con una naturaleza pródiga y con un pueblo excepcional, se sufra de un proceso de degradación progresiva.
En nuestro país existe una República aparente, simulada, falsa; hay poderes constitucionales, pero en los hechos un grupo ha confiscado todos los poderes. Esta especie de gobierno mafioso o de dictadura encubierta no sólo ha nulificado la vida democrática, sino que ha causado una infame e inmoral desigualdad económica y social. Basta un dato revelador y contundente: en 1987, cuando se desataron las privatizaciones, en la lista de la revista Forbes, donde aparecen los hombres más ricos del mundo, sólo había un mexicano con mil millones de dólares. Al finalizar el gobierno de Salinas, seis años después, ya eran 22. Y el año pasado, los diez más ricos de México acumulaban 100 mil millones de dólares, mientras la mayoría del pueblo ha sido condenada al destierro y a la sobrevivencia. Es claro pues que más allá del discurso neoliberal, el principal propósito de los potentados ha sido el pillaje, el vandalismo, el descarado traslado de dominio de bienes del pueblo a particulares. Ésta es la cruda y amarga realidad: la riqueza de unos pocos se ha edificado sobre el sufrimiento y la desgracia de la inmensa mayoría de los mexicanos.
Y como es evidente, el país ya no soporta más de lo mismo, se requiere un cambio profundo. Sin embargo, todo indica que quienes se sienten amos y señores de México no quieren ceder en nada. Por el contrario, están obcecados en continuar con el saqueo, aunque terminen de destruir a México. Se atienen a que también son dueños o controlan la mayoría de los medios de comunicación y creen que pueden seguir administrando la ignorancia y manipulando impunemente. Pasan por alto que, como decía Abraham Lincoln, al pueblo se le puede engañar una vez, dos veces, pero no se le puede engañar toda la vida.
Cada vez estoy más convencido que la regeneración tendrá que venir desde abajo y con el impulso de la gente, que sólo así se podrá establecer un gobierno verdaderamente del pueblo, donde el interés general esté por encima de ambiciones personales y de grupos. También creo que el proyecto para la transformación del país, debe girar alrededor de cuatro ideas fundamentales: rescatar a las instituciones políticas del Estado; cambiar el modelo económico; moralizar al gobierno; y crear una nueva corriente de pensamiento.
Rescatar a las instituciones políticas del Estado
No se logrará ningún cambio si los poderes de la Unión y las instituciones públicas continúan al servicio de unos cuantos. Reitero mi concepción esencial: el Estado se encuentra secuestrado por una minoría y esta es la causa principal del desastre nacional. Por eso lo primero debe ser recuperar democráticamente al Estado y convertirlo en el promotor del desarrollo político, económico y social del país. Hay que desechar el engaño de que para crecer, el Estado debe diluirse o subordinarse en beneficio de las fuerzas del mercado. El Estado no puede eludir su responsabilidad pública, ni económica ni social. Su razón de ser es garantizar a todos los ciudadanos una vida digna y justa, con seguridad y bienestar; y su función básica es evitar que los pocos que tienen mucho abusen de los muchos que tienen poco.
Cambiar el modelo económico
Es indispensable eliminar la actual política económica que ni en términos cuantitativos ha dado resultados. México es uno de los países del mundo que menos ha crecido en los últimos años. La nueva política económica tiene que ser conducida por el Estado. Debe impedirse la injerencia de gobiernos extranjeros y de organismos financieros internacionales. En los últimos 26 años ni siquiera se han elaborado planes de desarrollo en el país, todo se ha hecho a partir de recomendaciones y recetas dictadas desde el exterior. El Estado debe recuperar su facultad para planear el desarrollo de acuerdo al interés nacional.
Entre otras cosas, es fundamental rescatar al campo y al sector energético. Desde 1983, se dejó sin apoyo a los productores agropecuarios y se optó absurdamente por comprar los alimentos que consumimos en el extranjero. Y ahora, en consecuencia, hay tierras ociosas, potreros abandonados, se ha despoblado el medio rural y millones de campesinos han tenido que emigrar. En cuanto al sector energético, todo se ha centrado en la sobreexplotación de los yacimientos petroleros para exportar materia prima, petróleo crudo, y comprar afuera gasolinas, diesel, gas y productos petroquímicos. Todo ello porque se descuidó deliberadamente la industria petrolera para poder privatizarla. Tanto para la importación de alimentos, como para la compra de productos derivados del petróleo, el año pasado se destinaron 75 mil millones de dólares, lo que ha llevado a incrementar, cada vez más, el déficit comercial. En otras palabras, se ha dejado pasar la oportunidad de aprovechar el potencial del campo y del sector energético, que podrían ser los pilares del desarrollo del país y las fuentes principales de crecimiento, empleo y bienestar de la población.
Moralizar al gobierno
Es necesario cambiar la forma de hacer política. Este noble oficio se ha pervertido por completo. Hoy la política es sinónimo de engaño, arreglos cupulares y corrupción. Los legisladores, líderes y funcionarios públicos están alejados de los sentimientos del pueblo; sigue prevaleciendo la idea de que la política es cosa de los políticos y no asunto de todos. Este desprecio por la gente no es más que el reflejo de la falta de convicciones y principios. Por eso quienes se dediquen al quehacer público, deben tener ideales y entender la política como imperativo ético y servicio a la comunidad. Para ello no necesariamente hay que convertirnos en teóricos de la política, sino estar dispuestos a aprender y a poner en práctica lecciones sencillas de dignidad, congruencia, honestidad y amor al pueblo. Y siempre he creído que la enseñanza mayor está en la historia de nuestro país. Qué más digno para un mexicano, que seguir el ejemplo de Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero, Villa, Zapata, Flores Magón y el general Lázaro Cárdenas.
En la actualidad la llamada clase política se distingue por el cinismo: ministros de la Corte, diputados, senadores, gobernadores y funcionarios públicos del más alto nivel, independientemente de que incurren con frecuencia en actos de corrupción, cobran sueldos elevadísimos y son de los mejores pagados del mundo; tienen atención médica privada, cajas de ahorro especiales y gozan de muchos otros privilegios que resultan ofensivos, sobre todo en épocas en que la gente padece por la crisis económica y la falta de bienestar social.
En pocas palabras: le cuesta mucho al pueblo mantener al gobierno. Y ante ello, no hay más que hacer valer la política de austeridad republicana, el ejemplo de Juárez y los liberales: el apego al principio de la justa medianía en que deben vivir los servidores públicos. Y a partir de esta idea, debe revisarse todo el funcionamiento del gobierno. La austeridad no sólo es un asunto administrativo, sino de principios; la austeridad significa rigor y eficiencia, pero también justicia. No es aceptable un gobierno rico con un pueblo pobre.
Crear una nueva corriente de pensamiento
La transformación que necesita el país no sólo debe tener como propósito alcanzar el crecimiento económico, la democracia, el desarrollo y el bienestar. Implica también y sobre todo, cristalizar una nueva corriente de pensamiento sustentada en la cultura de nuestro pueblo, en su vocación de trabajo y en su inmensa bondad; añadiendo valores como el de la tolerancia, el respeto a la diversidad y la protección al medio ambiente. Hay que alentar un pensamiento que ayude a impedir el predominio del dinero, del engaño, de la corrupción y del afán de lucro, sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al prójimo.
Sólo así podremos hacer frente a la mancha negra de individualismo, codicia, y odio que se viene extendiendo cada vez más, y que nos ha llevado a la degradación como sociedad y como nación. No olvidemos que el actual modelo no sólo ha cancelado el futuro de millones de mexicanos que carecen de empleo y de bienestar, sino que alienta como opción casi exclusiva lo material y lo superfluo, al grado de que sólo vale el que tiene y el que pertenece al mundo de las buenas camionetas, el mueble, la troca, la Hummer, la cheyenne apá, las joyas, la ropa de marca, el lujo barato. Y en mucho a ello se debe que quienes no encuentran oportunidades educativas o laborales, elijan como salida las conductas antisociales.
Aquí también es necesario apuntar lo irresponsable que ha sido dejar de impulsar la educación pública, sobre todo en el nivel medio superior y universitario. En los últimos tiempos, la política educativa impuesta por la derecha ha propiciado el rechazo de miles de jóvenes que intentan ingresar a las universidades, con el pretexto de que no pasan el examen de admisión, cuando lo cierto es que las universidades públicas no tienen espacios por falta de presupuesto. Por eso una meta justa y razonable, es abrir las puertas de la educación a todos los jóvenes, es decir, cero rechazos, cien por ciento de cobertura. La escuela no sólo enseña sobre temas técnicos, filosóficos o científicos; es un espacio para la convivencia con otros jóvenes y con maestros que transmiten conocimientos para la vida. Me apego al dicho popular, es mejor que estén los muchachos en la escuela que en la calle.
De modo que es indispensable elaborar textos básicos sobre la creación de una nueva corriente de pensamiento y, al mismo tiempo, definir estrategias, objetivos y metas para evitar caer en la improvisación y echar a perder algo tan importante y verdaderamente transformador.
Estoy optimista
No podremos frenar la degradación que se padece actualmente en el país y darle una nueva viabilidad a la nación, si no llevamos a cabo una verdadera transformación en todos los órdenes de la vida pública.
La renovación tendrá que darse de abajo hacia arriba, a partir de una revolución de las conciencias, de un cambio de mentalidades, con la organización y con la participación de la gente. Con estas ideas realicé la gira por el país y, entre otros resultados, pudimos contar con la adhesión de dos millones doscientos mil ciudadanos que se inscribieron como representantes del Gobierno Legítimo y asumieron su compromiso de luchar por la transformación de México. Además, ya estamos por terminar de constituir comités en todos los municipios, y en pocos días, entrarán en acción 15 mil cuadros dirigentes a lo largo y ancho del territorio nacional.
La verdad es que estoy optimista, sobre todo porque no me siento solo, me han acompañado en la conducción de este proceso millones de mexicanos, mujeres y hombres libres y concientes. En mi recorrido constaté que hay una inquebrantable fe en la causa que defendemos. Por eso tengamos confianza, nunca en la historia del país ha existido tanta gente conciente y dispuesta a luchar por la renovación de México. Pronto, muy pronto, crearemos una nueva República, más justa, más humana y más igualitaria.
Servicio informativo núm. 654
http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com
EL PAÍS DESDE ABAJO. APUNTES DE MI GIRA POR MÉXICO (V y última)
por Andrés Manuel López Obrador
(publicado en La Jornada el 13 de marzo de 2009)
En esta gira por los municipios del país, dediqué tiempo a reflexionar sobre cómo enfrentar los grandes y graves problemas nacionales. Al igual que otros mexicanos, con frecuencia me he preguntado el por qué si México posee importantes recursos naturales, un pasado cultural extraordinario y cuenta con un pueblo bueno, noble y trabajador, como pocos en el mundo, padece de tanto atraso y de una profunda desigualdad social. Desde mi perspectiva, los males que aquejan a la mayoría de los mexicanos y atormentan a la nación, han sido causados por el pequeño grupo que realmente manda y decide sobre los asuntos públicos del país, que se ha apoderado de todo: de las instituciones políticas del Estado, de los bienes nacionales y del presupuesto público. En esto radica que, con una naturaleza pródiga y con un pueblo excepcional, se sufra de un proceso de degradación progresiva.
En nuestro país existe una República aparente, simulada, falsa; hay poderes constitucionales, pero en los hechos un grupo ha confiscado todos los poderes. Esta especie de gobierno mafioso o de dictadura encubierta no sólo ha nulificado la vida democrática, sino que ha causado una infame e inmoral desigualdad económica y social. Basta un dato revelador y contundente: en 1987, cuando se desataron las privatizaciones, en la lista de la revista Forbes, donde aparecen los hombres más ricos del mundo, sólo había un mexicano con mil millones de dólares. Al finalizar el gobierno de Salinas, seis años después, ya eran 22. Y el año pasado, los diez más ricos de México acumulaban 100 mil millones de dólares, mientras la mayoría del pueblo ha sido condenada al destierro y a la sobrevivencia. Es claro pues que más allá del discurso neoliberal, el principal propósito de los potentados ha sido el pillaje, el vandalismo, el descarado traslado de dominio de bienes del pueblo a particulares. Ésta es la cruda y amarga realidad: la riqueza de unos pocos se ha edificado sobre el sufrimiento y la desgracia de la inmensa mayoría de los mexicanos.
Y como es evidente, el país ya no soporta más de lo mismo, se requiere un cambio profundo. Sin embargo, todo indica que quienes se sienten amos y señores de México no quieren ceder en nada. Por el contrario, están obcecados en continuar con el saqueo, aunque terminen de destruir a México. Se atienen a que también son dueños o controlan la mayoría de los medios de comunicación y creen que pueden seguir administrando la ignorancia y manipulando impunemente. Pasan por alto que, como decía Abraham Lincoln, al pueblo se le puede engañar una vez, dos veces, pero no se le puede engañar toda la vida.
Cada vez estoy más convencido que la regeneración tendrá que venir desde abajo y con el impulso de la gente, que sólo así se podrá establecer un gobierno verdaderamente del pueblo, donde el interés general esté por encima de ambiciones personales y de grupos. También creo que el proyecto para la transformación del país, debe girar alrededor de cuatro ideas fundamentales: rescatar a las instituciones políticas del Estado; cambiar el modelo económico; moralizar al gobierno; y crear una nueva corriente de pensamiento.
Rescatar a las instituciones políticas del Estado
No se logrará ningún cambio si los poderes de la Unión y las instituciones públicas continúan al servicio de unos cuantos. Reitero mi concepción esencial: el Estado se encuentra secuestrado por una minoría y esta es la causa principal del desastre nacional. Por eso lo primero debe ser recuperar democráticamente al Estado y convertirlo en el promotor del desarrollo político, económico y social del país. Hay que desechar el engaño de que para crecer, el Estado debe diluirse o subordinarse en beneficio de las fuerzas del mercado. El Estado no puede eludir su responsabilidad pública, ni económica ni social. Su razón de ser es garantizar a todos los ciudadanos una vida digna y justa, con seguridad y bienestar; y su función básica es evitar que los pocos que tienen mucho abusen de los muchos que tienen poco.
Cambiar el modelo económico
Es indispensable eliminar la actual política económica que ni en términos cuantitativos ha dado resultados. México es uno de los países del mundo que menos ha crecido en los últimos años. La nueva política económica tiene que ser conducida por el Estado. Debe impedirse la injerencia de gobiernos extranjeros y de organismos financieros internacionales. En los últimos 26 años ni siquiera se han elaborado planes de desarrollo en el país, todo se ha hecho a partir de recomendaciones y recetas dictadas desde el exterior. El Estado debe recuperar su facultad para planear el desarrollo de acuerdo al interés nacional.
Entre otras cosas, es fundamental rescatar al campo y al sector energético. Desde 1983, se dejó sin apoyo a los productores agropecuarios y se optó absurdamente por comprar los alimentos que consumimos en el extranjero. Y ahora, en consecuencia, hay tierras ociosas, potreros abandonados, se ha despoblado el medio rural y millones de campesinos han tenido que emigrar. En cuanto al sector energético, todo se ha centrado en la sobreexplotación de los yacimientos petroleros para exportar materia prima, petróleo crudo, y comprar afuera gasolinas, diesel, gas y productos petroquímicos. Todo ello porque se descuidó deliberadamente la industria petrolera para poder privatizarla. Tanto para la importación de alimentos, como para la compra de productos derivados del petróleo, el año pasado se destinaron 75 mil millones de dólares, lo que ha llevado a incrementar, cada vez más, el déficit comercial. En otras palabras, se ha dejado pasar la oportunidad de aprovechar el potencial del campo y del sector energético, que podrían ser los pilares del desarrollo del país y las fuentes principales de crecimiento, empleo y bienestar de la población.
Moralizar al gobierno
Es necesario cambiar la forma de hacer política. Este noble oficio se ha pervertido por completo. Hoy la política es sinónimo de engaño, arreglos cupulares y corrupción. Los legisladores, líderes y funcionarios públicos están alejados de los sentimientos del pueblo; sigue prevaleciendo la idea de que la política es cosa de los políticos y no asunto de todos. Este desprecio por la gente no es más que el reflejo de la falta de convicciones y principios. Por eso quienes se dediquen al quehacer público, deben tener ideales y entender la política como imperativo ético y servicio a la comunidad. Para ello no necesariamente hay que convertirnos en teóricos de la política, sino estar dispuestos a aprender y a poner en práctica lecciones sencillas de dignidad, congruencia, honestidad y amor al pueblo. Y siempre he creído que la enseñanza mayor está en la historia de nuestro país. Qué más digno para un mexicano, que seguir el ejemplo de Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero, Villa, Zapata, Flores Magón y el general Lázaro Cárdenas.
En la actualidad la llamada clase política se distingue por el cinismo: ministros de la Corte, diputados, senadores, gobernadores y funcionarios públicos del más alto nivel, independientemente de que incurren con frecuencia en actos de corrupción, cobran sueldos elevadísimos y son de los mejores pagados del mundo; tienen atención médica privada, cajas de ahorro especiales y gozan de muchos otros privilegios que resultan ofensivos, sobre todo en épocas en que la gente padece por la crisis económica y la falta de bienestar social.
En pocas palabras: le cuesta mucho al pueblo mantener al gobierno. Y ante ello, no hay más que hacer valer la política de austeridad republicana, el ejemplo de Juárez y los liberales: el apego al principio de la justa medianía en que deben vivir los servidores públicos. Y a partir de esta idea, debe revisarse todo el funcionamiento del gobierno. La austeridad no sólo es un asunto administrativo, sino de principios; la austeridad significa rigor y eficiencia, pero también justicia. No es aceptable un gobierno rico con un pueblo pobre.
Crear una nueva corriente de pensamiento
La transformación que necesita el país no sólo debe tener como propósito alcanzar el crecimiento económico, la democracia, el desarrollo y el bienestar. Implica también y sobre todo, cristalizar una nueva corriente de pensamiento sustentada en la cultura de nuestro pueblo, en su vocación de trabajo y en su inmensa bondad; añadiendo valores como el de la tolerancia, el respeto a la diversidad y la protección al medio ambiente. Hay que alentar un pensamiento que ayude a impedir el predominio del dinero, del engaño, de la corrupción y del afán de lucro, sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al prójimo.
Sólo así podremos hacer frente a la mancha negra de individualismo, codicia, y odio que se viene extendiendo cada vez más, y que nos ha llevado a la degradación como sociedad y como nación. No olvidemos que el actual modelo no sólo ha cancelado el futuro de millones de mexicanos que carecen de empleo y de bienestar, sino que alienta como opción casi exclusiva lo material y lo superfluo, al grado de que sólo vale el que tiene y el que pertenece al mundo de las buenas camionetas, el mueble, la troca, la Hummer, la cheyenne apá, las joyas, la ropa de marca, el lujo barato. Y en mucho a ello se debe que quienes no encuentran oportunidades educativas o laborales, elijan como salida las conductas antisociales.
Aquí también es necesario apuntar lo irresponsable que ha sido dejar de impulsar la educación pública, sobre todo en el nivel medio superior y universitario. En los últimos tiempos, la política educativa impuesta por la derecha ha propiciado el rechazo de miles de jóvenes que intentan ingresar a las universidades, con el pretexto de que no pasan el examen de admisión, cuando lo cierto es que las universidades públicas no tienen espacios por falta de presupuesto. Por eso una meta justa y razonable, es abrir las puertas de la educación a todos los jóvenes, es decir, cero rechazos, cien por ciento de cobertura. La escuela no sólo enseña sobre temas técnicos, filosóficos o científicos; es un espacio para la convivencia con otros jóvenes y con maestros que transmiten conocimientos para la vida. Me apego al dicho popular, es mejor que estén los muchachos en la escuela que en la calle.
De modo que es indispensable elaborar textos básicos sobre la creación de una nueva corriente de pensamiento y, al mismo tiempo, definir estrategias, objetivos y metas para evitar caer en la improvisación y echar a perder algo tan importante y verdaderamente transformador.
Estoy optimista
No podremos frenar la degradación que se padece actualmente en el país y darle una nueva viabilidad a la nación, si no llevamos a cabo una verdadera transformación en todos los órdenes de la vida pública.
La renovación tendrá que darse de abajo hacia arriba, a partir de una revolución de las conciencias, de un cambio de mentalidades, con la organización y con la participación de la gente. Con estas ideas realicé la gira por el país y, entre otros resultados, pudimos contar con la adhesión de dos millones doscientos mil ciudadanos que se inscribieron como representantes del Gobierno Legítimo y asumieron su compromiso de luchar por la transformación de México. Además, ya estamos por terminar de constituir comités en todos los municipios, y en pocos días, entrarán en acción 15 mil cuadros dirigentes a lo largo y ancho del territorio nacional.
La verdad es que estoy optimista, sobre todo porque no me siento solo, me han acompañado en la conducción de este proceso millones de mexicanos, mujeres y hombres libres y concientes. En mi recorrido constaté que hay una inquebrantable fe en la causa que defendemos. Por eso tengamos confianza, nunca en la historia del país ha existido tanta gente conciente y dispuesta a luchar por la renovación de México. Pronto, muy pronto, crearemos una nueva República, más justa, más humana y más igualitaria.
POR FAVOR LEAN ESTO CON TODO DETALLE,ES FASCINANTE.
EL PAÍS DESDE ABAJO. APUNTES DE MI GIRA POR MÉXICO (IV)
por Andrés Manuel López Obrador
(publicado en La Jornada el 12 de marzo de 2009)
En mis recorridos por el país pude comprobar que en los últimos tiempos se ha reactivado la explotación minera. Se trata de una actividad dominada básicamente por tres consorcios nacionales –Minera México, Peñoles y Grupo Carso–, así como por empresas extranjeras, sobre todo canadienses.
La privatización de este sector se ha llevado a cabo de manera silenciosa, pero profunda. Durante el gobierno de Salinas se reformó el artículo 27 y se concesionó a particulares, nacionales y extranjeros, la explotación de los recursos mineros. Bajo el gobierno de Vicente Fox se ampliaron las concesiones de 25 a 50 años, con la posibilidad de prorrogarse. Actualmente, se encuentran concesionadas 24.5 millones de hectáreas del territorio nacional, superficie equivalente a la extensión del estado de Chihuahua, el más grande del país. De modo que, prácticamente, toda la superficie y el subsuelo con potencial minero han sido enajenados para el aprovechamiento de unas cuantas compañías nacionales y extranjeras.
Esta desaforada entrega de bienes de la nación y los altos precios de los metales en el mercado internacional, propiciaron que la minería creciera más que otros sectores de la economía. En materia de metales preciosos, la producción de oro pasó de 6.2 toneladas en 1980 a 39.3 para 2007, un incremento de 533 por ciento; la extracción de plata aumentó de mil 500 toneladas a 2 mil 311 (60 por ciento); y en lo que se refiere a metales industriales no ferrosos, destaca la producción de cobre y zinc, que creció de 414 mil a 762 mil toneladas (84 por ciento en promedio).
Según cifras oficiales, el valor total de la producción minera en 2007 fue de 113 mil 429 millones de pesos. Sin embargo, esta bonanza ha generado muy pocos beneficios al pueblo y a la nación. La actual explotación minera se parece mucho a lo que pasaba durante el porfiriato, los dueños de las compañías se llevan todas las ganancias, no pagan impuestos, los trabajadores reciben bajos salarios, no cuentan con protección ni con la debida seguridad social, y los sindicatos, con la complacencia del gobierno, están siendo tomados por las empresas, independientemente del cuestionamiento que se les pueda hacer a sus dirigentes.
Cerro de San Pedro y Mulatos: desesperación y resistencia
Los enclaves mineros son como pequeños estados dentro del territorio nacional. Los dueños de las empresas dominan todo; tienen guardias blancas, en los lugares más recónditos han construido hoteles y casas para sus directivos, mientras que los obreros carecen hasta de lo más indispensable y los pueblos donde se encuentra el mineral están en el más completo abandono. Visité municipios mineros como Moris, Ocampo, Témoris, Chinipas y Urique, en Chihuahua, y Tayoltita y Topia, en Durango, y tuvimos que transitar por caminos de terracería en pésimas condiciones. A Tayoltita se llega después de cinco horas de viaje por una brecha. El oro lo sacan por avión, hace cien años la mina era explotada por norteamericanos, y ahora por canadienses. En Urique sucede lo mismo, ahí se encuentra la mina El Zauzal en manos de la empresa canadiense Goldscorp Inc, que es la que más oro produce en el país (alrededor de 9.5 toneladas al año, 25 por ciento de la producción nacional).
Los abusos de las compañías indignan y se repiten por todas partes; cuando estuve en Sahuaripa, Sonora, pobladores de Mulatos, una comunidad de ese municipio me pidieron con desesperación que les ayudáramos porque la compañía canadiense Alamos Golden Inc, que explota oro desde hace cinco años, está devastando el ecosistema, contaminando mantos acuíferos, arroyos y ríos, causando la mortandad de peces y ganado. Incluso, tiene la intención de desaparecer la comunidad porque debajo del poblado se encuentra la veta más grande que pretenden explotar.
Lo mismo me manifestaron en Melchor Ocampo, Zacatecas, en Huizopa, Chihuahua y en Cerro de San Pedro, San Luis Potosí. En este último municipio, sus pobladores han dado una lucha heroica no sólo en contra de otra minera canadiense Metallica Resources, sino del gobierno del estado y del federal. Allí fue asesinado con vileza el presidente municipal por oponerse a la destrucción del poblado y del cerro emblemático que aparece en el escudo del estado de San Luis Potosí. En Cananea, Sonora, la complicidad entre autoridades y la Minera México es absoluta; los trabajadores llevan año y medio en huelga, el gobernador de Sonora mandó a la policía a reprimirlos, les cerraron el hospital, les quitaron el agua; las autoridades laborales están entregadas a la empresa y, por si fuera poco, el actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, era el abogado de la empresa.
Quiero señalar que de ningún modo me opongo al desarrollo de la minería, creo que es una fuente importante para la generación de empleos, pero es inaceptable el modelo depredador imperante, sustentado en la sobreexplotación de los trabajadores y de los recursos naturales. Es obvio que en Canadá no se permite esta ignominia y siempre he pensado que progreso sin justicia es retroceso. Es inhumano que a tres años de la tragedia de Pasta de Conchos, no se haya obligado a los dueños de la Minera México a rescatar los cuerpos de los mineros, como lo demandan sus familiares.
El absurdo del petróleo: vender naranjas y comprar jugo de naranja
El petróleo es el principal recurso con que cuenta el país para su desarrollo. Estoy convencido de que si se cuida y se explota de manera integral, podría convertirse en el eje de la economía nacional. En mis recorridos por las zonas petroleras me di cuenta de cómo se puede utilizar toda la cadena de valor del sector energético –desde la exploración de yacimientos, la perforación, la producción de crudo y de gas, la refinación, la industria petroquímica, la generación de electricidad y el desarrollo de energías alternativas– para proporcionar al consumidor ,y a la industria nacional, combustibles e insumos baratos que impulsen el desarrollo y la generación de empleos.
Es absurdo que se siga vendiendo petróleo crudo, como materia prima, al extranjero, y compremos casi la mitad de las gasolinas que consumimos, el 18 por ciento del diesel, el 15 por ciento del gas LP y el 15 por ciento del gas natural. Es como vender naranjas y comprar jugo de naranja. Esta irracionalidad sólo se explica por el afán privatizador y los compromisos con empresas y organismos internacionales. De ahí que haya sido fundamental el Movimiento en Defensa del Petróleo.
El año pasado, con la participación entusiasta y decidida de miles de mujeres y hombres, se pudo frenar el propósito de la derecha, de reformar las leyes para entregar la refinación, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos a particulares, sobre todo a extranjeros. Pero esto aún no termina, continúa el acecho. Es mucha la ambición que provoca este recurso natural estratégico. Sobre todo, debemos estar atentos porque quieren otorgar concesiones a empresas petroleras extranjeras para explorar y explotar nuestro petróleo en áreas o bloques exclusivos del territorio nacional.
Al igual que en la minería, pretenden que la zona petrolera del país se divida en lotes, como ya se anunció en Chicontepec, Veracruz. Pero estamos decididos a impedirlo. El sector energético debe estar única y exclusivamente al servicio del pueblo y de la nación. Más temprano que tarde, vamos a cambiar la política energética, que ha resultado un verdadero desastre. Sólo recuerdo que si no nos hubiesen robado la Presidencia de la República, actualmente estarían por terminarse las tres refinerías que necesita el país para dejar de comprar las gasolinas y el diesel en el extranjero.
8 de cada 10 empleos son de empresas pequeñas
Además, estoy convencido que sólo convirtiendo al sector energético en palanca del desarrollo nacional se podrá apostar a la industrialización del país. Es innegable que mientras el precio de los combustibles y de la energía eléctrica estén por encima de los costos en el mercado internacional, nunca podremos ser competitivos. El sostener a la pequeña y a la mediana empresa, al comercio y a la producción agropecuaria para la generación de empleos implica ofrecer un paquete de insumos energéticos a valores accesibles. El objetivo debe ser bajar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la luz; y junto con otras medidas de fomento, apuntalar a los miles de pequeños negocios que hay por todo México.
Un dato: el 80 por ciento de los empleos en México están sostenidos por las pequeñas y medianas empresas. Tenemos que alentar la creatividad y la vocación productiva de los mexicanos. En todo el territorio hay pequeños talleres y empresas familiares que sin ningún apoyo gubernamental se dedican a la elaboración de muebles, utensilios para el hogar, huaraches, zapatos, monturas, cintos, sombreros, ropa, salsas, dulces, panes, quesos, café y muchos otros alimentos procesados. Hay infinidad de talleres de reparación. Sigue sorprendiendo el ingenio de las mujeres indígenas en la confección de bordados y tejidos, y de los artesanos de Olinalá, en Guerrero o de Zacoalco en Jalisco, y de muchos otros que son creadores de verdaderas obras de arte.
Continúa viva la tradición prehispánica del comercio. Ahí están los mercados que se establecen cada semana en Oaxaca, Puebla o Michoacán, y donde todavía se practica el trueque. O los grandes tianguis de ropa y calzado como los de San Martín Texmelucan, Puebla; Chiconcuac y San Mateo Atenco, en el estado de México. No olvidemos que gracias a este espíritu emprendedor mucha gente ha logrado anteponerse a las adversidades económicas; es más, si no es por la economía informal –que consiste, sencillamente, en que la gente se busca la vida trabajando en lo que puede– y por el fenómeno migratorio, ya hubiese habido un estallido social en nuestro país. Nada de esto ha sido siquiera contemplado por el gobierno usurpador, Calderón en vez de apuntalar las actividades productivas ante el agravamiento de la crisis, sigue empeñado en proteger a los que lo impusieron, a banqueros, grandes empresarios y traficantes de influencias. Se autonombró el presidente del empleo y lo que hay es mortandad de negocios y actualmente seis mil mexicanos están perdiendo sus puestos de trabajo cada día.
Hacia una revaloración del turismo como industria
México tiene mucho potencial turístico. Lo más extraordinario son sus sitios arqueológicos: su patrimonio histórico y cultural. Eso es lo que realmente nos distingue como país. Y la dolorosa paradoja es que los grupos indígenas, herederos directos de este pasado grandioso, viven en la pobreza y el abandono. Estar en Tulum, Cobá, Chichen Itzá, Uxmal, Edzná, Calakmul, Yaxilán, Palenque, Toniná, Comalcalco, La Venta, Tajín, Mitla, Montealbán, Tula, Teotihuacán, Cacaxtla, Cuicuilco, Xochicalco, Paquimé, La Quemada, Trincheras o el Templo Mayor, y tantos otros sitios históricos, es mirar con asombro el vasto conocimiento de nuestros antepasados en ciencia, ingeniería, astronomía, arquitectura, escultura, pintura, obras hidráulicas, agronomía y en organización social y política.
Puede ser que haya otros países con playas tan bellas como las del Caribe mexicano, pero ninguno tiene, además, tan importantes zonas arqueológicas. Por si fuese poco, habría que agregar la arquitectura colonial, las reservas ecológicas, la flora, la fauna, el paisaje y la espléndida y variada comida de todas las regiones de México. Por eso el turismo debe ser más aprovechado para generar empleos y obtener divisas, aunque cuidando siempre nuestro patrimonio histórico y cultural, así como los recursos naturales y los derechos de la gente.
por Andrés Manuel López Obrador
(publicado en La Jornada el 12 de marzo de 2009)
En mis recorridos por el país pude comprobar que en los últimos tiempos se ha reactivado la explotación minera. Se trata de una actividad dominada básicamente por tres consorcios nacionales –Minera México, Peñoles y Grupo Carso–, así como por empresas extranjeras, sobre todo canadienses.
La privatización de este sector se ha llevado a cabo de manera silenciosa, pero profunda. Durante el gobierno de Salinas se reformó el artículo 27 y se concesionó a particulares, nacionales y extranjeros, la explotación de los recursos mineros. Bajo el gobierno de Vicente Fox se ampliaron las concesiones de 25 a 50 años, con la posibilidad de prorrogarse. Actualmente, se encuentran concesionadas 24.5 millones de hectáreas del territorio nacional, superficie equivalente a la extensión del estado de Chihuahua, el más grande del país. De modo que, prácticamente, toda la superficie y el subsuelo con potencial minero han sido enajenados para el aprovechamiento de unas cuantas compañías nacionales y extranjeras.
Esta desaforada entrega de bienes de la nación y los altos precios de los metales en el mercado internacional, propiciaron que la minería creciera más que otros sectores de la economía. En materia de metales preciosos, la producción de oro pasó de 6.2 toneladas en 1980 a 39.3 para 2007, un incremento de 533 por ciento; la extracción de plata aumentó de mil 500 toneladas a 2 mil 311 (60 por ciento); y en lo que se refiere a metales industriales no ferrosos, destaca la producción de cobre y zinc, que creció de 414 mil a 762 mil toneladas (84 por ciento en promedio).
Según cifras oficiales, el valor total de la producción minera en 2007 fue de 113 mil 429 millones de pesos. Sin embargo, esta bonanza ha generado muy pocos beneficios al pueblo y a la nación. La actual explotación minera se parece mucho a lo que pasaba durante el porfiriato, los dueños de las compañías se llevan todas las ganancias, no pagan impuestos, los trabajadores reciben bajos salarios, no cuentan con protección ni con la debida seguridad social, y los sindicatos, con la complacencia del gobierno, están siendo tomados por las empresas, independientemente del cuestionamiento que se les pueda hacer a sus dirigentes.
Cerro de San Pedro y Mulatos: desesperación y resistencia
Los enclaves mineros son como pequeños estados dentro del territorio nacional. Los dueños de las empresas dominan todo; tienen guardias blancas, en los lugares más recónditos han construido hoteles y casas para sus directivos, mientras que los obreros carecen hasta de lo más indispensable y los pueblos donde se encuentra el mineral están en el más completo abandono. Visité municipios mineros como Moris, Ocampo, Témoris, Chinipas y Urique, en Chihuahua, y Tayoltita y Topia, en Durango, y tuvimos que transitar por caminos de terracería en pésimas condiciones. A Tayoltita se llega después de cinco horas de viaje por una brecha. El oro lo sacan por avión, hace cien años la mina era explotada por norteamericanos, y ahora por canadienses. En Urique sucede lo mismo, ahí se encuentra la mina El Zauzal en manos de la empresa canadiense Goldscorp Inc, que es la que más oro produce en el país (alrededor de 9.5 toneladas al año, 25 por ciento de la producción nacional).
Los abusos de las compañías indignan y se repiten por todas partes; cuando estuve en Sahuaripa, Sonora, pobladores de Mulatos, una comunidad de ese municipio me pidieron con desesperación que les ayudáramos porque la compañía canadiense Alamos Golden Inc, que explota oro desde hace cinco años, está devastando el ecosistema, contaminando mantos acuíferos, arroyos y ríos, causando la mortandad de peces y ganado. Incluso, tiene la intención de desaparecer la comunidad porque debajo del poblado se encuentra la veta más grande que pretenden explotar.
Lo mismo me manifestaron en Melchor Ocampo, Zacatecas, en Huizopa, Chihuahua y en Cerro de San Pedro, San Luis Potosí. En este último municipio, sus pobladores han dado una lucha heroica no sólo en contra de otra minera canadiense Metallica Resources, sino del gobierno del estado y del federal. Allí fue asesinado con vileza el presidente municipal por oponerse a la destrucción del poblado y del cerro emblemático que aparece en el escudo del estado de San Luis Potosí. En Cananea, Sonora, la complicidad entre autoridades y la Minera México es absoluta; los trabajadores llevan año y medio en huelga, el gobernador de Sonora mandó a la policía a reprimirlos, les cerraron el hospital, les quitaron el agua; las autoridades laborales están entregadas a la empresa y, por si fuera poco, el actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, era el abogado de la empresa.
Quiero señalar que de ningún modo me opongo al desarrollo de la minería, creo que es una fuente importante para la generación de empleos, pero es inaceptable el modelo depredador imperante, sustentado en la sobreexplotación de los trabajadores y de los recursos naturales. Es obvio que en Canadá no se permite esta ignominia y siempre he pensado que progreso sin justicia es retroceso. Es inhumano que a tres años de la tragedia de Pasta de Conchos, no se haya obligado a los dueños de la Minera México a rescatar los cuerpos de los mineros, como lo demandan sus familiares.
El absurdo del petróleo: vender naranjas y comprar jugo de naranja
El petróleo es el principal recurso con que cuenta el país para su desarrollo. Estoy convencido de que si se cuida y se explota de manera integral, podría convertirse en el eje de la economía nacional. En mis recorridos por las zonas petroleras me di cuenta de cómo se puede utilizar toda la cadena de valor del sector energético –desde la exploración de yacimientos, la perforación, la producción de crudo y de gas, la refinación, la industria petroquímica, la generación de electricidad y el desarrollo de energías alternativas– para proporcionar al consumidor ,y a la industria nacional, combustibles e insumos baratos que impulsen el desarrollo y la generación de empleos.
Es absurdo que se siga vendiendo petróleo crudo, como materia prima, al extranjero, y compremos casi la mitad de las gasolinas que consumimos, el 18 por ciento del diesel, el 15 por ciento del gas LP y el 15 por ciento del gas natural. Es como vender naranjas y comprar jugo de naranja. Esta irracionalidad sólo se explica por el afán privatizador y los compromisos con empresas y organismos internacionales. De ahí que haya sido fundamental el Movimiento en Defensa del Petróleo.
El año pasado, con la participación entusiasta y decidida de miles de mujeres y hombres, se pudo frenar el propósito de la derecha, de reformar las leyes para entregar la refinación, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos a particulares, sobre todo a extranjeros. Pero esto aún no termina, continúa el acecho. Es mucha la ambición que provoca este recurso natural estratégico. Sobre todo, debemos estar atentos porque quieren otorgar concesiones a empresas petroleras extranjeras para explorar y explotar nuestro petróleo en áreas o bloques exclusivos del territorio nacional.
Al igual que en la minería, pretenden que la zona petrolera del país se divida en lotes, como ya se anunció en Chicontepec, Veracruz. Pero estamos decididos a impedirlo. El sector energético debe estar única y exclusivamente al servicio del pueblo y de la nación. Más temprano que tarde, vamos a cambiar la política energética, que ha resultado un verdadero desastre. Sólo recuerdo que si no nos hubiesen robado la Presidencia de la República, actualmente estarían por terminarse las tres refinerías que necesita el país para dejar de comprar las gasolinas y el diesel en el extranjero.
8 de cada 10 empleos son de empresas pequeñas
Además, estoy convencido que sólo convirtiendo al sector energético en palanca del desarrollo nacional se podrá apostar a la industrialización del país. Es innegable que mientras el precio de los combustibles y de la energía eléctrica estén por encima de los costos en el mercado internacional, nunca podremos ser competitivos. El sostener a la pequeña y a la mediana empresa, al comercio y a la producción agropecuaria para la generación de empleos implica ofrecer un paquete de insumos energéticos a valores accesibles. El objetivo debe ser bajar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la luz; y junto con otras medidas de fomento, apuntalar a los miles de pequeños negocios que hay por todo México.
Un dato: el 80 por ciento de los empleos en México están sostenidos por las pequeñas y medianas empresas. Tenemos que alentar la creatividad y la vocación productiva de los mexicanos. En todo el territorio hay pequeños talleres y empresas familiares que sin ningún apoyo gubernamental se dedican a la elaboración de muebles, utensilios para el hogar, huaraches, zapatos, monturas, cintos, sombreros, ropa, salsas, dulces, panes, quesos, café y muchos otros alimentos procesados. Hay infinidad de talleres de reparación. Sigue sorprendiendo el ingenio de las mujeres indígenas en la confección de bordados y tejidos, y de los artesanos de Olinalá, en Guerrero o de Zacoalco en Jalisco, y de muchos otros que son creadores de verdaderas obras de arte.
Continúa viva la tradición prehispánica del comercio. Ahí están los mercados que se establecen cada semana en Oaxaca, Puebla o Michoacán, y donde todavía se practica el trueque. O los grandes tianguis de ropa y calzado como los de San Martín Texmelucan, Puebla; Chiconcuac y San Mateo Atenco, en el estado de México. No olvidemos que gracias a este espíritu emprendedor mucha gente ha logrado anteponerse a las adversidades económicas; es más, si no es por la economía informal –que consiste, sencillamente, en que la gente se busca la vida trabajando en lo que puede– y por el fenómeno migratorio, ya hubiese habido un estallido social en nuestro país. Nada de esto ha sido siquiera contemplado por el gobierno usurpador, Calderón en vez de apuntalar las actividades productivas ante el agravamiento de la crisis, sigue empeñado en proteger a los que lo impusieron, a banqueros, grandes empresarios y traficantes de influencias. Se autonombró el presidente del empleo y lo que hay es mortandad de negocios y actualmente seis mil mexicanos están perdiendo sus puestos de trabajo cada día.
Hacia una revaloración del turismo como industria
México tiene mucho potencial turístico. Lo más extraordinario son sus sitios arqueológicos: su patrimonio histórico y cultural. Eso es lo que realmente nos distingue como país. Y la dolorosa paradoja es que los grupos indígenas, herederos directos de este pasado grandioso, viven en la pobreza y el abandono. Estar en Tulum, Cobá, Chichen Itzá, Uxmal, Edzná, Calakmul, Yaxilán, Palenque, Toniná, Comalcalco, La Venta, Tajín, Mitla, Montealbán, Tula, Teotihuacán, Cacaxtla, Cuicuilco, Xochicalco, Paquimé, La Quemada, Trincheras o el Templo Mayor, y tantos otros sitios históricos, es mirar con asombro el vasto conocimiento de nuestros antepasados en ciencia, ingeniería, astronomía, arquitectura, escultura, pintura, obras hidráulicas, agronomía y en organización social y política.
Puede ser que haya otros países con playas tan bellas como las del Caribe mexicano, pero ninguno tiene, además, tan importantes zonas arqueológicas. Por si fuese poco, habría que agregar la arquitectura colonial, las reservas ecológicas, la flora, la fauna, el paisaje y la espléndida y variada comida de todas las regiones de México. Por eso el turismo debe ser más aprovechado para generar empleos y obtener divisas, aunque cuidando siempre nuestro patrimonio histórico y cultural, así como los recursos naturales y los derechos de la gente.
http://www.reforma.com/editoriales/nacional/488/975602/default.shtm
PLAZA PÚBLICA
Dos mil treinta y ocho municipios
Miguel Ángel Granados Chapa
11 Mar. 09
En un ejercicio de política nueva, de comunicación directa con la gente sin propósito electoral específico, Andrés Manuel López Obrador ha culminado una campaña de casi 150 mil kilómetros
Anteayer concluyó Andrés Manuel López Obrador un ejercicio insólito de política a ras de tierra: entre el 4 de enero de 2007 y el 9 de marzo de 2009 recorrió los 2 mil 38 municipios donde se eligen autoridades conforme al régimen de partidos. Visitará en el último cuatrimestre del año -después de la elección federal de julio- los 418 municipios oaxaqueños que se rigen por usos y costumbres. De ese modo, habrá estado en comunicación directa con millones de ciudadanos a cuyos puntos de residencia llegó en un recorrido que comprende hasta ahora casi 150 mil kilómetros.
López Obrador protagoniza en esas condiciones el primer caso de un candidato opositor al que se niega el acceso a la Presidencia de la República y se mantiene intensamente activo. Es verdad que durante el año siguiente a la elección de julio de 1988 el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas encabezó la organización del Partido de la Revolución Democrática, que culminó el 5 de mayo de 1989. Pero ni antes ni después de esa fecha esa tarea implicó un esfuerzo personal tan concentrado como el que ha desarrollado ahora López Obrador. Es que, a diferencia de Cárdenas, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos denunció como fraudulento el resultado electoral, activó la Convención Nacional Democrática que lo invistió como presidente legítimo (frente a Felipe Calderón, considerado como espurio por la propia Convención) y organizó un movimiento de resistencia civil pacífica.
Esta movilización se ha desarrollado a lo largo de más de dos años con diversas modalidades. Como consecuencia de su nombramiento, López Obrador organizó un gabinete con cuyos integrantes se reúne entre lunes y miércoles de cada semana, antes de iniciar los jueves sus giras municipales. En esos días capitalinos el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal actuó durante más de un año como principal dirigente de la izquierda partidaria, mientras estuvo actuante el Frente Amplio Progresista, a cuyas vicisitudes me referiré más adelante. En esa circunstancia, López Obrador se reunía también con los legisladores de los partidos que integran el frente para coordinar tareas que requieren tramitación parlamentaria. De ese modo fue posible que una de las modalidades de la resistencia civil pacífica, el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, consiguiera abrir una discusión amplia de la reforma energética presentada por el presidente Calderón en abril de 2008 y que, de no mediar esa movilización, hubiera sido aprobada al vapor en aquel mismo mes, y no como al final ocurrió, en octubre siguiente. Una vez concluida la reforma, con resultados que no fueron reconocidos por el propio López Obrador no obstante que significaron una modificación sustantiva del proyecto calderoniano, la movilización se orientó a la defensa de la economía popular. En los meses recientes, a la par que concluía su recorrido por la República, han ido abriéndose en las entidades federativas y en las delegaciones del Distrito Federal sedes del movimiento donde se ofrece asesoría de diversos géneros a los seguidores de López Obrador, que perseveran en acudir a los mítines que no ha dejado de organizar desde noviembre de 2006, y que muestran estar listos para responder a los llamados de su dirigente.
Con el encuentro directo con la gente que lo considera presidente legítimo, una forma de acción política diferente del ejercicio de la oposición, López Obrador buscaba escapar de las limitaciones que le imponen las estructuras internas de los partidos que lo postularon a la Presidencia de la República. No parece que trate de crear su propio partido, sino de encauzar la frustración de quienes se sintieron defraudados por los órganos electorales al cabo del proceso de 2006. Desde que dirigió el PRD, ha sido claro que López Obrador prefiere encabezar un movimiento y no un partido, porque las vías de acción de aquél no se limitan a los procesos electorales sino que son más anchas y buscan satisfacer necesidades ciudadanas más inmediatas que las de contribuir a la formación de gobiernos y representación.
Con todo, López Obrador no pudo prescindir por completo de actuar dentro del PRD, en el que ha militado desde su fundación. Al hacerlo entró en franco enfrentamiento con Nueva Izquierda, la corriente a la que él alentó cuando dejó a Jesús Ortega dominar la estructura partidaria en los años de su presidencia, de 1996 a 1999. Después de muchos meses de enojosos litigios el liderazgo de López Obrador no se tradujo en control de los mandos del partido. Su candidato a dirigirlo, Alejandro Encinas, fue arrollado por el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que hizo a Ortega presidente del partido. A partir de ese momento, el aire perredista se ha enrarecido para López Obrador, que ahora encuentra una comarca más amplia para su actuación en el Partido del Trabajo y en Convergencia, que decidieron formar una coalición sin el PRD para participar en los comicios de julio próximo.
En esos partidos López Obrador dispone ahora de elementos que su propio partido, el PRD, le niega o le regatea, en reciprocidad a la reticencia con que el ex candidato presidencial sobrelleva la pertenencia a su estructura. Su actual estrategia de apoyarse en el PT y Convergencia puede no ser eficaz, sobre todo si por ella disminuye el número de diputados que se manifiesten de su lado en los lances legislativos que, pese a todo, es menester llevar adelante. Veremos.
PLAZA PÚBLICA
Dos mil treinta y ocho municipios
Miguel Ángel Granados Chapa
11 Mar. 09
En un ejercicio de política nueva, de comunicación directa con la gente sin propósito electoral específico, Andrés Manuel López Obrador ha culminado una campaña de casi 150 mil kilómetros
Anteayer concluyó Andrés Manuel López Obrador un ejercicio insólito de política a ras de tierra: entre el 4 de enero de 2007 y el 9 de marzo de 2009 recorrió los 2 mil 38 municipios donde se eligen autoridades conforme al régimen de partidos. Visitará en el último cuatrimestre del año -después de la elección federal de julio- los 418 municipios oaxaqueños que se rigen por usos y costumbres. De ese modo, habrá estado en comunicación directa con millones de ciudadanos a cuyos puntos de residencia llegó en un recorrido que comprende hasta ahora casi 150 mil kilómetros.
López Obrador protagoniza en esas condiciones el primer caso de un candidato opositor al que se niega el acceso a la Presidencia de la República y se mantiene intensamente activo. Es verdad que durante el año siguiente a la elección de julio de 1988 el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas encabezó la organización del Partido de la Revolución Democrática, que culminó el 5 de mayo de 1989. Pero ni antes ni después de esa fecha esa tarea implicó un esfuerzo personal tan concentrado como el que ha desarrollado ahora López Obrador. Es que, a diferencia de Cárdenas, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos denunció como fraudulento el resultado electoral, activó la Convención Nacional Democrática que lo invistió como presidente legítimo (frente a Felipe Calderón, considerado como espurio por la propia Convención) y organizó un movimiento de resistencia civil pacífica.
Esta movilización se ha desarrollado a lo largo de más de dos años con diversas modalidades. Como consecuencia de su nombramiento, López Obrador organizó un gabinete con cuyos integrantes se reúne entre lunes y miércoles de cada semana, antes de iniciar los jueves sus giras municipales. En esos días capitalinos el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal actuó durante más de un año como principal dirigente de la izquierda partidaria, mientras estuvo actuante el Frente Amplio Progresista, a cuyas vicisitudes me referiré más adelante. En esa circunstancia, López Obrador se reunía también con los legisladores de los partidos que integran el frente para coordinar tareas que requieren tramitación parlamentaria. De ese modo fue posible que una de las modalidades de la resistencia civil pacífica, el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, consiguiera abrir una discusión amplia de la reforma energética presentada por el presidente Calderón en abril de 2008 y que, de no mediar esa movilización, hubiera sido aprobada al vapor en aquel mismo mes, y no como al final ocurrió, en octubre siguiente. Una vez concluida la reforma, con resultados que no fueron reconocidos por el propio López Obrador no obstante que significaron una modificación sustantiva del proyecto calderoniano, la movilización se orientó a la defensa de la economía popular. En los meses recientes, a la par que concluía su recorrido por la República, han ido abriéndose en las entidades federativas y en las delegaciones del Distrito Federal sedes del movimiento donde se ofrece asesoría de diversos géneros a los seguidores de López Obrador, que perseveran en acudir a los mítines que no ha dejado de organizar desde noviembre de 2006, y que muestran estar listos para responder a los llamados de su dirigente.
Con el encuentro directo con la gente que lo considera presidente legítimo, una forma de acción política diferente del ejercicio de la oposición, López Obrador buscaba escapar de las limitaciones que le imponen las estructuras internas de los partidos que lo postularon a la Presidencia de la República. No parece que trate de crear su propio partido, sino de encauzar la frustración de quienes se sintieron defraudados por los órganos electorales al cabo del proceso de 2006. Desde que dirigió el PRD, ha sido claro que López Obrador prefiere encabezar un movimiento y no un partido, porque las vías de acción de aquél no se limitan a los procesos electorales sino que son más anchas y buscan satisfacer necesidades ciudadanas más inmediatas que las de contribuir a la formación de gobiernos y representación.
Con todo, López Obrador no pudo prescindir por completo de actuar dentro del PRD, en el que ha militado desde su fundación. Al hacerlo entró en franco enfrentamiento con Nueva Izquierda, la corriente a la que él alentó cuando dejó a Jesús Ortega dominar la estructura partidaria en los años de su presidencia, de 1996 a 1999. Después de muchos meses de enojosos litigios el liderazgo de López Obrador no se tradujo en control de los mandos del partido. Su candidato a dirigirlo, Alejandro Encinas, fue arrollado por el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que hizo a Ortega presidente del partido. A partir de ese momento, el aire perredista se ha enrarecido para López Obrador, que ahora encuentra una comarca más amplia para su actuación en el Partido del Trabajo y en Convergencia, que decidieron formar una coalición sin el PRD para participar en los comicios de julio próximo.
En esos partidos López Obrador dispone ahora de elementos que su propio partido, el PRD, le niega o le regatea, en reciprocidad a la reticencia con que el ex candidato presidencial sobrelleva la pertenencia a su estructura. Su actual estrategia de apoyarse en el PT y Convergencia puede no ser eficaz, sobre todo si por ella disminuye el número de diputados que se manifiesten de su lado en los lances legislativos que, pese a todo, es menester llevar adelante. Veremos.
ESTO ES UN P-R-E-S-I-D-E-N-T-E Y NO MAMADAS.
El país desde abajo Apuntes de mi gira por México
Andrés Manuel López Obrador – III
Como expresé anteriormente, en el territorio mexicano predominan las zonas áridas y montañosas, aunque una buena parte es susceptible para la producción agrícola, ganadera y forestal. La gran diversidad de suelos y climas permite el cultivo de muchas especies; además, hay en la población una importante vocación productiva.
Sinaloa es el estado más agrícola de México, es donde hay más sistemas de riego, se usa tecnología moderna y agroquímicos en la siembra de frijol, maíz y hortalizas. Sonora es el principal productor de trigo. Tamaulipas de sorgo. Aunque también sobresalen, en cultivos de ciclo corto, Baja California, Jalisco y el Bajío. Es admirable lo que hacen, sin apoyo gubernamental, los campesinos pobres productores de frijol de Zacatecas, Durango, San Luis Potosí y Nayarit.
Más bien por cultura, para sobrevivir, para no emigrar, siguen sembrando, a pesar de que constantemente aumentan los precios de los insumos, en particular del fertilizante, que subió en un año hasta 300 por ciento, y de que les pagan cuatros pesos por kilo cuando se vende en 20 al consumidor. Este mismo amor a la tierra y al trabajo lo comparten los productores que cultivan, sobre todo, maíz en las comunidades campesinas e indígenas, en pequeñas propiedades y ejidos del centro, sur y sureste. La mayoría lo hace sin crédito, sin asistencia técnica y obtienen en promedio dos toneladas por hectárea, a diferencia de Sinaloa donde se cosechan hasta 10 toneladas por hectárea.
La amarga industria del azucar
En el sureste es muy poco lo que se produce para el mercado, casi todo es para el autoconsumo y la economía familiar; es decir, se combina la agricultura con la crianza de animales de corral como gallinas, pavos y cerdos. Me detengo también en describir un poco la gran vocación productiva de los campesinos del Valle de México, incluyendo a Hidalgo, Puebla y Tlaxcala; estos últimos siempre se han parecido por su laboriosidad a los pobladores de China: trabajan hombres, mujeres y niños, desde muy temprano hasta que anochece, en pequeñas parcelas, donde siembran maíz, frijol y hortalizas, pero además, en los solares o patios tienen borregos, chivos o vacas, y dentro de la casa el telar; es la economía campesina familiar más integrada del país.
El café es un cultivo clave para el bienestar de muchas familias campesinas. Se produce en las zonas más pobres de México, donde vive la población indígena más marginada. Hablo de la Montaña de Guerrero, de Hidalgo, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. La calidad del café mexicano es de primera; tiene el aroma y la fortaleza que le da la altura donde se cosecha; es injusto e irresponsable que no haya un proyecto de fomento al cultivo y a la comercialización del café y que los habitantes de estas zonas cafetaleras, sobre todo los jóvenes, estén emigrando por falta de trabajo y bienestar. Estoy más que convencido de que debe aplicarse un subsidio directo al productor para mejorar las condiciones de vida de miles de familias campesinas y evitar una mayor descomposición social.
Aún con la tremenda crisis del campo, sigue en pie la industria azucarera. Aunque, como siempre, los dueños de los ingenios han sido apoyados por el gobierno, al grado que recientemente con el gobierno de Fox se expropiaron "inexplicablemente" 27 ingenios y el resultado fue que los empresarios ganaron los juicios y lograron que les devolvieran sus instalaciones. Este "ensayo" le costó al erario 13 mil millones de pesos. A pesar de todo, la producción de azúcar es muy importante, porque no sólo genera riqueza, sino que la distribuye. De esta actividad viven más de 400 mil familias. Donde hay un ingenio se ayudan los productores, los cortadores de caña, los trabajadores de la industria, mecánicos, choferes y el comercio de la región; por eso hay que evitar que se cierren, porque significaría más ruina y pobreza.
Vacas a 5 pesos kilo
Las plantaciones de frutas y de otros productos están extendidas por todo el territorio nacional. Se cultivan flores en el estado de México; nopales en Milpa Alta, Distrito Federal; agave en Jalisco y Guanajuato; manzanas en Cuauhtémoc, Chihuahua y en Puebla; la vid en Valle de Guadalupe, Baja California, así como en Sonora, Aguascalientes y Coahuila; la nuez en Durango, Coahuila, Chihuahua y Nuevo León; el aguacate en Tancítaro, Peribán y Uruapan, Michoacán; la guayaba en Zitácuaro y Benito Juárez, Michoacán, y en Calvillo, Aguascalientes; el limón en Colima; la naranja en Álamo, Veracruz, Nuevo León y Tamaulipas; el plátano en Teapa, Tabasco, Tapachula, Chiapas y San Rafael, Veracruz; el cacao en Tabasco; el melón en La Laguna; las piñas, en Loma Bonita, Oaxaca e Isla, Veracruz; el mango en Veracruz; la papaya en Chiapas; el coco en Guerrero; y recientemente, se han venido introduciendo nuevos cultivos como la palmera para la elaboración de aceites en Palenque, Chiapas, y se está sembrando para la exportación frambuesa en Jocotepec, Jalisco, y arándano en los Reyes, Michoacán.
La ganadería, sobre todo la crianza de bovinos, está en franca decadencia. Se ve poco ganado y muchos potreros abandonados. Hay miles de hectáreas de praderas amarillas, sin animales, en Chihuahua y Durango. Hay corrales de engorda en los estados del norte, pero no abundan. Un pequeño ganadero de San Bernardo, Durango, y esto me lo repitieron en Chihuahua, Sonora, Veracruz, Chiapas y Tabasco, me explicó con enojo que les pagaban las vacas en pie a 5 pesos el kilo y a 16 pesos el becerro, cuando todavía hace seis años recibían el doble.
Es inexplicable que una vaca de 400 kilos cueste dos mil pesos, que a los productores les paguen 5 pesos por kilo y la carne se venda al consumidor a 50 pesos el kilo. La ganadería es de las actividades más afectadas por las políticas de apertura comercial sin límites, que empezó a aplicarse desde 1983, porque se puso a competir a los productores nacionales con los extranjeros en condiciones de desigualdad. En Estados Unidos el productor de carne tiene un subsidio equivalente al 50 por ciento de su costo de producción, y hay países de Europa en donde al productor lo subsidian con dos dólares diarios por cabeza de ganado, mientras en México están abandonados a su suerte.
En cuanto a la crianza de cerdos, aunque la porcicultura también está afectada por la importación de carne, sigue habiendo actividad en Jalisco y Michoacán. De igual forma, la avicultura se concentra en Sonora, Jalisco y Puebla, aunque está extendida por todo el país. Es muy importante la apicultura en la península de Yucatán, aunque tampoco obtiene apoyo del gobierno. Hay miles de pequeños productores de chivos y borregos en Oaxaca, Puebla, Hidalgo y en otros estados de la República.
Sembrar un millón de cedros
Ahora que he vuelto a recorrer el país, insisto en que debe impulsarse la actividad forestal. Es triste constatar la devastación de los bosques de Durango; en poco tiempo, han arrasado con ellos, sin aprender a manejarlos de manera racional. Mantengo la idea de sembrar un millón de hectáreas de árboles maderables, sobre todo, cedro, en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo, con varios propósitos: crear empleos, arraigar a los jóvenes campesinos a la tierra, detener el fenómeno migratorio, reforestar y lograr la autosuficiencia en la producción de madera porque actualmente, estamos importando el 50 por ciento de la madera que consumimos. Estoy consciente que se trata de una actividad cuyos beneficios se dan a largo plazo, pero hay que hacerlo, porque es mucha su importancia económica, ecológica y social.
La pesca también es muy importante. Tenemos 11 mil 122 kilómetros de litorales; hay lagunas, ríos, arroyos y vasos de presas, que se utilizan para esta actividad. La contaminación ha provocado prácticamente la desaparición de la pesca de aguas interiores, no sólo por desechos industriales, sino también por la falta de tratamiento de las aguas negras. Es preocupante la sobreexplotación y la falta de fomento que están acabando con mojarras, robalo, sábalo, piguas, tortugas de agua dulce, manatíes, lagartos y prácticamente toda la fauna acuícola tropical. Lo mismo sucede con los animales de monte como el venado, tepescuintle, armadillo, jabalí, jaguar, puma y otros. Y están desapareciendo especies de pájaros y patos.
Algo que sí ha tenido éxito, y debemos reconocerlo, es la protección de la tortuga marina, ejemplo de que sí se podría llevar a cabo un programa de conservación de la gran variedad de especies que hay en el país. En el norte hoy se cuida más al venado, al borrego cimarrón, al tigre y al león, pero están de moda los llamados ranchos cinegéticos donde se permite la cacería de estos animales. En una ocasión, en San José de los Cabos me platicaron del ganado que a través del tiempo se fue remontando a la sierra y se volvió salvaje, y ahora son animales enormes y fieros que sólo se pueden cazar con armas de alto poder.
Hablando de la península de Baja California es menester decir que tanto en el Pacífico como en el Mar de Cortés, hay un gran potencial pesquero. Es importantísima la pesca de langosta y de abulón en Bahía de Tortugas. Allí mismo, en el Pacífico, llegan cada año ballenas desde Canadá, a las lagunas de Guerrero Negro y López Mateos. El mar de Cortés es un estero natural lleno de vida marina; en Mulegé es tanto el calamar que capturan que los pescadores se quejan de que les pagan a dos pesos el kilo.
Por la soberanía alimentaria
La zona pesquera del Pacífico, con base en Mazatlán, es la más importante del país: recientemente, en los límites de Nayarit y Sinaloa, encontraron un enorme banco de callo de hacha que ojalá lo exploten de manera racional. En el Golfo de México también hay mucha actividad pesquera, desde Tamaulipas hasta Quintana Roo, pasando por Alvarado, Veracruz, donde sus pobladores además de hablar con franqueza, son los pescadores que dominan toda la costa del Golfo hasta el río San Pedro, en los límites de Tabasco con Campeche. En la península de Yucatán, destaca Champotón, importante puerto pesquero, famoso por su camarón pequeñito y espléndido, lo mismo que Ceibaplaya, Campeche, Celestún, Sisal, Progreso, Dzilam de Bravo, San Felipe y Río Lagarto, en la cornisa de Yucatán, lugares pesqueros muy afectados por los huracanes y santuario natural de flamencos y zona de chivitas, un caracol exquisito.
En suma, estoy convencido de que México puede ser autosuficiente en la producción de todos los alimentos que consumimos. Es cosa de cambiar la política económica que tiene en el abandono al campo y a todas las actividades productivas, apostando a comprar en el exterior todo lo que necesitamos. El año pasado se destinaron 22 mil millones de dólares a comprar maíz, frijol, arroz, leche, carne de res, de cerdo, desechos de pollo y otros alimentos. Dinero que podría ser utilizado para rescatar al campo y reactivar la producción agropecuaria, forestal y pesquera, crear empleos y atemperar el fenómeno migratorio.
Es absurdo que estemos comprando alimentos y expulsando mano de obra. Pero lo más importante es tomar la decisión de lograr la soberanía alimentaria, lo demás es lo de menos. Consistiría en hacer una planeación por estados y por regiones, estimular la producción con precios justos, mediante subsidios donde se requiera, resolver problemas de almacenamiento, distribución y comercialización. Considero que no se necesita mucho dinero, es cosa de orientar adecuadamente lo que se tiene, evitando la corrupción y el despilfarro. Pero insisto: el Estado debe asumir su responsabilidad como rector de la economía para garantizar el regreso al campo y el bienestar de la gente.
http://www.jornada.unam.mx/2009/03/11/index.php?section=politica&article=016a1pol
Andrés Manuel López Obrador – III
Como expresé anteriormente, en el territorio mexicano predominan las zonas áridas y montañosas, aunque una buena parte es susceptible para la producción agrícola, ganadera y forestal. La gran diversidad de suelos y climas permite el cultivo de muchas especies; además, hay en la población una importante vocación productiva.
Sinaloa es el estado más agrícola de México, es donde hay más sistemas de riego, se usa tecnología moderna y agroquímicos en la siembra de frijol, maíz y hortalizas. Sonora es el principal productor de trigo. Tamaulipas de sorgo. Aunque también sobresalen, en cultivos de ciclo corto, Baja California, Jalisco y el Bajío. Es admirable lo que hacen, sin apoyo gubernamental, los campesinos pobres productores de frijol de Zacatecas, Durango, San Luis Potosí y Nayarit.
Más bien por cultura, para sobrevivir, para no emigrar, siguen sembrando, a pesar de que constantemente aumentan los precios de los insumos, en particular del fertilizante, que subió en un año hasta 300 por ciento, y de que les pagan cuatros pesos por kilo cuando se vende en 20 al consumidor. Este mismo amor a la tierra y al trabajo lo comparten los productores que cultivan, sobre todo, maíz en las comunidades campesinas e indígenas, en pequeñas propiedades y ejidos del centro, sur y sureste. La mayoría lo hace sin crédito, sin asistencia técnica y obtienen en promedio dos toneladas por hectárea, a diferencia de Sinaloa donde se cosechan hasta 10 toneladas por hectárea.
La amarga industria del azucar
En el sureste es muy poco lo que se produce para el mercado, casi todo es para el autoconsumo y la economía familiar; es decir, se combina la agricultura con la crianza de animales de corral como gallinas, pavos y cerdos. Me detengo también en describir un poco la gran vocación productiva de los campesinos del Valle de México, incluyendo a Hidalgo, Puebla y Tlaxcala; estos últimos siempre se han parecido por su laboriosidad a los pobladores de China: trabajan hombres, mujeres y niños, desde muy temprano hasta que anochece, en pequeñas parcelas, donde siembran maíz, frijol y hortalizas, pero además, en los solares o patios tienen borregos, chivos o vacas, y dentro de la casa el telar; es la economía campesina familiar más integrada del país.
El café es un cultivo clave para el bienestar de muchas familias campesinas. Se produce en las zonas más pobres de México, donde vive la población indígena más marginada. Hablo de la Montaña de Guerrero, de Hidalgo, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. La calidad del café mexicano es de primera; tiene el aroma y la fortaleza que le da la altura donde se cosecha; es injusto e irresponsable que no haya un proyecto de fomento al cultivo y a la comercialización del café y que los habitantes de estas zonas cafetaleras, sobre todo los jóvenes, estén emigrando por falta de trabajo y bienestar. Estoy más que convencido de que debe aplicarse un subsidio directo al productor para mejorar las condiciones de vida de miles de familias campesinas y evitar una mayor descomposición social.
Aún con la tremenda crisis del campo, sigue en pie la industria azucarera. Aunque, como siempre, los dueños de los ingenios han sido apoyados por el gobierno, al grado que recientemente con el gobierno de Fox se expropiaron "inexplicablemente" 27 ingenios y el resultado fue que los empresarios ganaron los juicios y lograron que les devolvieran sus instalaciones. Este "ensayo" le costó al erario 13 mil millones de pesos. A pesar de todo, la producción de azúcar es muy importante, porque no sólo genera riqueza, sino que la distribuye. De esta actividad viven más de 400 mil familias. Donde hay un ingenio se ayudan los productores, los cortadores de caña, los trabajadores de la industria, mecánicos, choferes y el comercio de la región; por eso hay que evitar que se cierren, porque significaría más ruina y pobreza.
Vacas a 5 pesos kilo
Las plantaciones de frutas y de otros productos están extendidas por todo el territorio nacional. Se cultivan flores en el estado de México; nopales en Milpa Alta, Distrito Federal; agave en Jalisco y Guanajuato; manzanas en Cuauhtémoc, Chihuahua y en Puebla; la vid en Valle de Guadalupe, Baja California, así como en Sonora, Aguascalientes y Coahuila; la nuez en Durango, Coahuila, Chihuahua y Nuevo León; el aguacate en Tancítaro, Peribán y Uruapan, Michoacán; la guayaba en Zitácuaro y Benito Juárez, Michoacán, y en Calvillo, Aguascalientes; el limón en Colima; la naranja en Álamo, Veracruz, Nuevo León y Tamaulipas; el plátano en Teapa, Tabasco, Tapachula, Chiapas y San Rafael, Veracruz; el cacao en Tabasco; el melón en La Laguna; las piñas, en Loma Bonita, Oaxaca e Isla, Veracruz; el mango en Veracruz; la papaya en Chiapas; el coco en Guerrero; y recientemente, se han venido introduciendo nuevos cultivos como la palmera para la elaboración de aceites en Palenque, Chiapas, y se está sembrando para la exportación frambuesa en Jocotepec, Jalisco, y arándano en los Reyes, Michoacán.
La ganadería, sobre todo la crianza de bovinos, está en franca decadencia. Se ve poco ganado y muchos potreros abandonados. Hay miles de hectáreas de praderas amarillas, sin animales, en Chihuahua y Durango. Hay corrales de engorda en los estados del norte, pero no abundan. Un pequeño ganadero de San Bernardo, Durango, y esto me lo repitieron en Chihuahua, Sonora, Veracruz, Chiapas y Tabasco, me explicó con enojo que les pagaban las vacas en pie a 5 pesos el kilo y a 16 pesos el becerro, cuando todavía hace seis años recibían el doble.
Es inexplicable que una vaca de 400 kilos cueste dos mil pesos, que a los productores les paguen 5 pesos por kilo y la carne se venda al consumidor a 50 pesos el kilo. La ganadería es de las actividades más afectadas por las políticas de apertura comercial sin límites, que empezó a aplicarse desde 1983, porque se puso a competir a los productores nacionales con los extranjeros en condiciones de desigualdad. En Estados Unidos el productor de carne tiene un subsidio equivalente al 50 por ciento de su costo de producción, y hay países de Europa en donde al productor lo subsidian con dos dólares diarios por cabeza de ganado, mientras en México están abandonados a su suerte.
En cuanto a la crianza de cerdos, aunque la porcicultura también está afectada por la importación de carne, sigue habiendo actividad en Jalisco y Michoacán. De igual forma, la avicultura se concentra en Sonora, Jalisco y Puebla, aunque está extendida por todo el país. Es muy importante la apicultura en la península de Yucatán, aunque tampoco obtiene apoyo del gobierno. Hay miles de pequeños productores de chivos y borregos en Oaxaca, Puebla, Hidalgo y en otros estados de la República.
Sembrar un millón de cedros
Ahora que he vuelto a recorrer el país, insisto en que debe impulsarse la actividad forestal. Es triste constatar la devastación de los bosques de Durango; en poco tiempo, han arrasado con ellos, sin aprender a manejarlos de manera racional. Mantengo la idea de sembrar un millón de hectáreas de árboles maderables, sobre todo, cedro, en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo, con varios propósitos: crear empleos, arraigar a los jóvenes campesinos a la tierra, detener el fenómeno migratorio, reforestar y lograr la autosuficiencia en la producción de madera porque actualmente, estamos importando el 50 por ciento de la madera que consumimos. Estoy consciente que se trata de una actividad cuyos beneficios se dan a largo plazo, pero hay que hacerlo, porque es mucha su importancia económica, ecológica y social.
La pesca también es muy importante. Tenemos 11 mil 122 kilómetros de litorales; hay lagunas, ríos, arroyos y vasos de presas, que se utilizan para esta actividad. La contaminación ha provocado prácticamente la desaparición de la pesca de aguas interiores, no sólo por desechos industriales, sino también por la falta de tratamiento de las aguas negras. Es preocupante la sobreexplotación y la falta de fomento que están acabando con mojarras, robalo, sábalo, piguas, tortugas de agua dulce, manatíes, lagartos y prácticamente toda la fauna acuícola tropical. Lo mismo sucede con los animales de monte como el venado, tepescuintle, armadillo, jabalí, jaguar, puma y otros. Y están desapareciendo especies de pájaros y patos.
Algo que sí ha tenido éxito, y debemos reconocerlo, es la protección de la tortuga marina, ejemplo de que sí se podría llevar a cabo un programa de conservación de la gran variedad de especies que hay en el país. En el norte hoy se cuida más al venado, al borrego cimarrón, al tigre y al león, pero están de moda los llamados ranchos cinegéticos donde se permite la cacería de estos animales. En una ocasión, en San José de los Cabos me platicaron del ganado que a través del tiempo se fue remontando a la sierra y se volvió salvaje, y ahora son animales enormes y fieros que sólo se pueden cazar con armas de alto poder.
Hablando de la península de Baja California es menester decir que tanto en el Pacífico como en el Mar de Cortés, hay un gran potencial pesquero. Es importantísima la pesca de langosta y de abulón en Bahía de Tortugas. Allí mismo, en el Pacífico, llegan cada año ballenas desde Canadá, a las lagunas de Guerrero Negro y López Mateos. El mar de Cortés es un estero natural lleno de vida marina; en Mulegé es tanto el calamar que capturan que los pescadores se quejan de que les pagan a dos pesos el kilo.
Por la soberanía alimentaria
La zona pesquera del Pacífico, con base en Mazatlán, es la más importante del país: recientemente, en los límites de Nayarit y Sinaloa, encontraron un enorme banco de callo de hacha que ojalá lo exploten de manera racional. En el Golfo de México también hay mucha actividad pesquera, desde Tamaulipas hasta Quintana Roo, pasando por Alvarado, Veracruz, donde sus pobladores además de hablar con franqueza, son los pescadores que dominan toda la costa del Golfo hasta el río San Pedro, en los límites de Tabasco con Campeche. En la península de Yucatán, destaca Champotón, importante puerto pesquero, famoso por su camarón pequeñito y espléndido, lo mismo que Ceibaplaya, Campeche, Celestún, Sisal, Progreso, Dzilam de Bravo, San Felipe y Río Lagarto, en la cornisa de Yucatán, lugares pesqueros muy afectados por los huracanes y santuario natural de flamencos y zona de chivitas, un caracol exquisito.
En suma, estoy convencido de que México puede ser autosuficiente en la producción de todos los alimentos que consumimos. Es cosa de cambiar la política económica que tiene en el abandono al campo y a todas las actividades productivas, apostando a comprar en el exterior todo lo que necesitamos. El año pasado se destinaron 22 mil millones de dólares a comprar maíz, frijol, arroz, leche, carne de res, de cerdo, desechos de pollo y otros alimentos. Dinero que podría ser utilizado para rescatar al campo y reactivar la producción agropecuaria, forestal y pesquera, crear empleos y atemperar el fenómeno migratorio.
Es absurdo que estemos comprando alimentos y expulsando mano de obra. Pero lo más importante es tomar la decisión de lograr la soberanía alimentaria, lo demás es lo de menos. Consistiría en hacer una planeación por estados y por regiones, estimular la producción con precios justos, mediante subsidios donde se requiera, resolver problemas de almacenamiento, distribución y comercialización. Considero que no se necesita mucho dinero, es cosa de orientar adecuadamente lo que se tiene, evitando la corrupción y el despilfarro. Pero insisto: el Estado debe asumir su responsabilidad como rector de la economía para garantizar el regreso al campo y el bienestar de la gente.
http://www.jornada.unam.mx/2009/03/11/index.php?section=politica&article=016a1pol
Participación de Paco Ignacio Taibo II
Participación de Paco Ignacio Taibo II, en el cierre de campaña de Tomás Pliego
http://www.youtube.com/watch?v=E_d_YqibaDc
Aqui Lo que quieres mostrar Aqui Lo que quieres ocultar(se mostrará al dar click en el botón"leer mas")
http://www.youtube.com/watch?v=E_d_YqibaDc
Aqui Lo que quieres mostrar Aqui Lo que quieres ocultar(se mostrará al dar click en el botón"leer mas")
Día Internacional de la Mujer: Un siglo de lucha
http://www.youtube.com/watch?v=X0W4VaKsigQ
Las mujeres son todavia las mayores víctimas del tráfico de personas en el mundo siguen siendo contagiadas por el hombre con el virus del sida y muchas más son víctimas del machismo de sus parejas pero su siglo de luca triunfa con la celebración del Día de la Mujer.
Las mujeres son todavia las mayores víctimas del tráfico de personas en el mundo siguen siendo contagiadas por el hombre con el virus del sida y muchas más son víctimas del machismo de sus parejas pero su siglo de luca triunfa con la celebración del Día de la Mujer.
Algunos videos de Cuba
Cuba: lo real maravilloso
http://www.youtube.com/watch?v=o_7EldaycD4
Con el coste de una semana de bloqueo Cuba compraría 48 locomotoras
http://www.youtube.com/watch?v=oSuLiTLR5iE
Che: El verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor
http://www.youtube.com/watch?v=9LS2tcQoZ8s
Revolución Cubana III
http://www.youtube.com/watch?v=sHdcoJYGAsQ
http://www.youtube.com/watch?v=o_7EldaycD4
Con el coste de una semana de bloqueo Cuba compraría 48 locomotoras
http://www.youtube.com/watch?v=oSuLiTLR5iE
Che: El verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor
http://www.youtube.com/watch?v=9LS2tcQoZ8s
Revolución Cubana III
http://www.youtube.com/watch?v=sHdcoJYGAsQ
Nuestro Presidente Legítimo, hoy, en la asamblea frente a la AMB

Aquí pueden escuchar el audio y descargarlo
http://www.divshare.com/download/6713162-6a0
El video
En youtube
http://www.youtube.com/view_play_list?p=10A8AC5210CF0C1B
PULPOS CHUPETEADORES

http://www.eluniversal.com.mx/columnas/77128.html
Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
03 de marzo de 2009
“¡Pulpos chupeteadores…“
…explotadores, farsantes, gasnápiros y esdrújulos…”, diría el gran Jesús Martínez Palillo. El mismo discurso de hace 40 años y hoy todavía vigente. Y es que aquí los políticos buscan los cargos con un solo propósito: hacerse ricos en el menor tiempo posible. Punto.
Nada de buscar el bien común. Menos todavía aquello de procurar beneficios para las mayorías. Ni siquiera paliar algunos de los males que azotan a los más pobres. A quién le importa que el peso se haya devaluado 50% nada más de agosto a la fecha. Que en este año aumentemos de cuatro a seis millones de desempleados. Que el narco gane la guerra. Que se acabe de comprobar la tesis del Estado fallido. Que ya no haya nada que ofrecer a nuestros hijos. Que se nos cancele el futuro. Aquí de lo que se trata es de ganar dinero. Cuanto más, mejor.
Por eso sigue mañosamente congelada la ley de salarios máximos. Y continúan los abusos en los gastos desde el Presidente y su gabinete hasta los mandos medios. Igual con los priístas pero sobre todo con los panistas, que servidos con la cuchara grande han generado un gobierno glotónico y obeso mientras muchos se mueren de hambre. Ahí están también las dietas —pero de engorda— de diputados y senadores. Y qué decir de los ministros de la Corte que ganan más de 600 mil pesos mensuales, el triple de don Obama. Y de los desvergonzados consejeros del IFE que querían doblarse el sueldo de 170 mil a 325 mil pesos. O de los pulpejos alcaldes del estado de México que se pagan más que los de Nueva York o París.
Y en todos los casos agregue una caterva de lambiscones disfrazados de asesores, asistentes, choferes y guaruras pululando en torno a cada uno de estos mal llamados servidores públicos y representantes populares.
¿A quién sirven y a quién representan? A mí no me incluyan. A mí me avergüenzan. A mí me irritan. Y no lo digo yo solamente. Cada vez hay más miles y millones de mexicanos que, agobiados por la crisis, rebasan el límite del hartazgo y empiezan no sólo a impacientarse sino también a violentarse. Y ya hablan de protestar al estilo Saramago en la próxima elección de nuevos moluscos. Pero igualmente comienzan a asaltar trenes cargados de granos. O se exponen a morirse con medicinas chatarra según consigna apenas ayer EL UNIVERSAL.
Cuidado: ya están clarísimas señales y advertencias. Los poderosos no pueden seguir tan voraces y provocadoramente irresponsables: chupan fortunas mientras ofrecen empleos miserables de 2 mil pesos al mes. Ya no están despertando al México bronco. Están encabronando a todo México.
LO REPETIMOS: TAMAULIPAS SE VOLCÓ SOBRE OBRADOR.

Urge López Obrador a Calderón que declare al país en estado de emergencia y tome acciones inmediatas
Abasolo, Tamaulipas
Domingo 01 de marzo de 2009
* Felipe Calderón debe dirigirse al pueblo de México y hablar con la verdad sobre la recesión que impera en todo el territorio nacional y de sus consecuencias en la economía familiar, plantea
* El presidente legítimo de México asegura que el país está en “una verdadera catástrofe en materia económica y la situación va a ocasionar más inseguridad y más violencia”.
* López Obrador informó que el próximo 3 de marzo se realizará un mitin del Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular frente a las oficinas de la Asociación de Bancos de México, en la Ciudad de México
Ante la grave situación económica que enfrenta el país, el presidente usurpador Felipe Calderón debe declarar al país en estado de emergencia y tomar acciones inmediatas, como reorientar el presupuesto público para proteger al pueblo y aplicar un plan de austeridad republicana en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, urgió Andrés Manuel López Obrador.
Calderón Hinojosa debe dirigirse al pueblo de México y hablar con la verdad sobre la recesión que impera en todo el territorio nacional y de sus consecuencias en la economía familiar, en lugar de ocultar o “maquillar” las cifras sobre la tasa de desocupación, el pronóstico de decrecimiento de la economía y una devolución de 50 por ciento del peso frente al dólar, planteó.
“Aunque nos acusen de alarmistas”, hay una situación crítica en el país, es una catástrofe, y el gobierno espurio de Calderón asume una actitud irresponsable, porque no está haciendo nada para enfrentar la crisis y proteger la economía de las familias mexicanas y de las pequeñas y medianas empresas, declaró.
En entrevista que concedió al término de la asamblea informativa con los habitantes de Abasolo, el presidente legítimo de México aseguró que el país está en “una verdadera catástrofe en materia económica y la situación va a ocasionar más inseguridad y más violencia”.
Dejó en claro que los flagelos de la violencia e inseguridad no se resolverán con un incremento de efectivos de las corporaciones policíacas y del Ejército, ni con leyes más severas y penas más largas, tampoco con la construcción de nuevos espacios en las cárceles.
El problema debe enfrentarse con la creación de fuentes de empleo, con oportunidades de estudio para los jóvenes, con garantizar mínimos de bienestar y con un rescate del campo del abandono en que se encuentra, propuso.
“Se necesita enfrentar la situación económica, parar el desempleo, la pérdida de trabajos y tiene que haber un mensaje en ese sentido, con mucha claridad”, insistió.
Recomendó a Calderón que se utilice el presupuesto para cuidar los empleos y apuntalar al sector productivo; en caso contrario, alertó, habrá una gran mortandad de negocios y muchos despidos de trabajadores.
De acuerdo a cifras oficiales sobre el número de trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social, un promedio de seis mil mexicanos perdieron a diario su puesto de trabajo en los últimos tres meses. La suma total es de 540 mil desempleados en tan solo 90 días, informó.
“Hay una pérdida de 6 mil empleos diarios, 6 mil mexicanos se quedan sin trabajo y esto es gravísimo y está demostrado en el mundo que cuando no hay crecimiento económico y no se generan empleos, crece la inseguridad y la violencia”, mencionó al destacar que la actual situación “nos debe llamar a reflexión y ser motivo de preocupación, porque a mayor desempleo y menos crecimiento, habrá más inseguridad y más violencia”.
Denunció también que el gobierno espurio de Calderón oculta las cifras reales sobre la tasa de desocupación a nivel nacional y sobre las perspectivas de la economía. “No quieren decir las cosas y nosotros calculamos que este año habrá un decrecimiento de 5 a 8 por ciento en la economía, en ese rango”, expuso.
Aunque maquillen las cifras, el porcentaje de decrecimiento se puede deducir fácilmente. En los primeros dos meses del año, los grandes centros comerciales, como Chedraui y Soriana, reportaron una disminución de 12 por ciento en sus ventas.
“Es un dato que tenemos. Hay una disminución en el consumo, hay una devaluación del 50 por ciento del peso y están cayendo las remesas, porque los paisanos nuestros ya no pueden enviar la misma cantidad que enviaban a sus familias” en el último trimestre del año pasado.
En los encuentros de este domingo con los habitantes de Abasolo, Soto la Marina y Casas, López Obrador manifestó que el próximo 3 de marzo se realizará un mitin del Movimiento nacional en defensa de la economía popular frente a las oficinas de la Asociación de Bancos de México, ubicadas en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
La intención es informar a los hombres del dinero que es necesario aplicar un plan de austeridad en todos los niveles de gobierno, para obtener ahorros presupuestales por 200 mil millones de pesos.
Es un insulto para la pobreza de millones de mexicanos que un ministro de la Corte tenga un sueldo de 600 mil pesos mensuales y esas percepciones deberían pagarlas los empresarios Roberto Hernández y Claudio X. González, así como los ex presidentes Carlos salinas y Vicente Fox, quienes son sus verdaderos jefes.
Por tratarse de unos verdaderos zánganos, que no sirven para nada, porque arruinaron al país, deben cancelarse de inmediato las pensiones de cinco millones para cada uno de los ex presidentes Luis Echeverría, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, demandó.
En Casas, los habitantes del municipio fueron notificados sobre la posibilidad de perder los beneficios de los programas asistenciales Procampo y Oportunidades si asistían a la asamblea informativa convocada por el Gobierno Legítimo en la plaza principal de la localidad.
Luego de felicitar a los ciudadanos que asistieron al evento, por considerarlos hombres y mujeres con valentía, condenó los actos de amenazas e intimidación de parte de la autoridad local y recordó que la libertad se conquista y no implora.
1938: el petroleo que fue de México "Carlos Montemayor"
1938. El petróleo que fue de México es una memoria del proceso social de expropiación petrolera en México. La trama surge de una investigación documental y hemerogáfica sobre los principales acontencimientos políticos, sociales y militares que ocurrieron en México y en ciertas regiones del mundo desde el 3 de enero al 31 de didicmebre del año de 1938. El Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) apoyó esta investigación durante los últimos meses del año de 1998 y los primeros de 1999 con el propósito de elaborar un argumento cinematográfico. Con base en este argumento histórico, Sergio Olhovich preparo en el año de 1999 un guión cinematográfico que aún no se ha podido llevarse a la pantalla. Por la relevancia de la paricipación ciudadana en el proceso de expropiación petrolera de 1938, me he inclinado a publicar el argumento. El lector podrá entender que se trató de un proceso social profundo y no solamente de una decisión de cúpulas políticas. Por tanto, el proceso de privatización o de desmantelamiento de este proceso social, a la luz de estos datos, debería al menos extenderse más allá del ámbito cupular de decisiones de élite y exponerse a la participación popular.
http://www.youtube.com/watch?v=3gMreDI7C0E
Romper el Cerco
La izquierda se levanta RadioAMLO
http://www.youtube.com/watch?v=bVo5NXhYP6g
Cafe y Petroleo con Arturo Guerrero Guevara
http://www.youtube.com/watch?v=ewtviDnXj4Q
http://www.youtube.com/watch?v=bVo5NXhYP6g
Cafe y Petroleo con Arturo Guerrero Guevara
http://www.youtube.com/watch?v=ewtviDnXj4Q
SAN LUIS POTOSÍ Y TAMAULIPAS

Propone López Obrador una reforma a la legislación que regula las funciones de la banca mexicana
Antiguo Morelos, Tamaulipas
Sábado 28 de febrero de 2009
* El cambio será para que México no tenga una banca parasitaria, la cual no impulsa, ni sirve al desarrollo económico del país”, puntualiza.
* Beltrones, Salinas, Fox y Calderón son los protectores de los banqueros que se beneficiaron con el Fobaproa, señala Andrés Manuel López Obrador
Andrés Manuel López Obrador propuso una reforma a la legislación que regula las funciones de la banca mexicana, para dejar de tener instituciones financieras parasitarias, que cobran comisiones elevadísimas y no generan beneficio alguno para el país.
“Creo que se debe de replantear todo lo que tiene que ver con la banca, porque costó mucho” el rescate bancario, el llamado Fobaproa, cuyo pago anual por concepto de intereses representa una erogación de 50 mil millones de pesos del presupuesto nacional, informó.
El presidente legítimo de México sustentó su iniciativa de reformar la actividad bancaria en que hombres como Roberto Hernández, de Banamex, “se han hecho inmensamente ricos” a costillas del erario público.
En entrevista que concedió al término de la asamblea informativa con los habitantes de Antiguo Morelos –municipio enclavado en la Huasteca- afirmó que la banca no genera beneficio alguno para los mexicanos y que se ha convertido en la paraestatal “más onerosa y parasitaria que haya en el país, porque vive del cobro de comisiones elevadísimas y porque todo los políticos protegen a los banqueros”.
Luego señaló al senador priista Manlio Fabio Beltrones, a los ex presidentes Carlos Salinas y Vicente Fox y al presidente espurio Felipe Calderón como protectores de los banqueros beneficiados por el rescate bancario. “Entonces, se tiene que llevar a cabo una reforma, para que no se tenga una banca parasitaria, como la que tenemos, que no impulsa, ni sirve al desarrollo económico del país”, puntualizó.
Sin embargo, aclaró que los mexicanos no debemos esperar cambio alguno en la operación y manejo de los bancos.
Al darse a conocer que el gobierno de los Estados Unidos tendrá una mayor participación en el corporativo Citigroup, al cual pertenece Banamex, y que las leyes mexicanas prohíben una ingerencia gubernamental extranjera en las instituciones financieras nacionales, López Obrador declaró que la banca ya está prácticamente en manos de extranjeros, con excepción de Banorte.
En la jornada de este día, el presidente legítimo de los mexicanos expresó a los ciudadanos de Antiguo Morelos, Nuevo Morelos y Tula, así como en Naranjo y Ciudad del Maíz, municipios de San Luis Potosí, que la recesión provocará un decrecimiento en la economía, que estimó en 5 por ciento bajo cero.
En consecuencia, no habrá nuevas fuentes de empleo y se mantendrá una pérdida diaria de mil puestos de trabajo, informó al asegurar que la mafia de la política se apoderó del poder y del presupuesto público, para beneficio de los barones del dinero y de una bola de bandidos.
Desde 1982 impera un modelo económico neoliberal que mantiene en la pobreza a millones de familias que carecen hasta de lo indispensable, añadió.
Al demandar “que se regrese al campo” y que las políticas públicas estén orientadas al impulso y apoyo de las actividades productivas, López Obrador manifestó que la actual política de pillaje dejó sin oportunidades de estudio y de trabajo a millones de jóvenes y provocó, al mismo tiempo, que aumentarán los índices de violencia e inseguridad en todos los rincones de la República Mexicana.
Dijo que en una situación similar se encuentra el sector energético. Desde hace 28 años se dejaron de construir refinerías, por lo cual México tiene que importar alrededor del 50 por ciento del consumo nacional de gasolina, explicó.
Dio a conocer que el año pasado se destinaron un promedio de 70 mil millones de pesos para la importación de gasolinas y sus derivados, así como de alimentos básicos, como fríjol, arroz, pollo, y carne de res, así como de cerdo.
Pero ante el negro panorama y la amarga realidad, el gobierno espurio de Felipe Calderón no está haciendo nada para proteger la economía popular, y desde que se aplicó la política de pillaje y de privilegios, aumentaron de uno a diez el número de mexicanos que son multimillonarios, de acuerdo a la revista Forbes.
Acompañado por legisladores locales y federales, subrayó que Calderón es un reverendo mentiroso, porque durante la campaña presidencial se comprometió a bajar los precios de las gasolinas y hasta se autoproclamó como el presidente del empleo; sin embargo, en dos años de mal gobierno autorizó incrementos al mencionado combustible y no ha creado el millón de puestos de trabajo que demandan los jóvenes que egresan de las universidades.
Calderón se ha revelado como un inepto y, a partir de esta fecha, “ya no le voy a llamar pelele, ahora será un huizache, un bueno para nada”, mencionó.
Y ahora sale a decir el presidente usurpador que eliminará la tenencia vehicular, cuando en realidad es un empleado de la mafia de la política, que ahora ya está fabricando al nuevo presidente pelele, una especie de barbie masculino, expresó en referencia al gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, cuya “única virtud, su ideología, está en su mogote”.
Televisa –agregó—está proyectando al mandatario del Estado de México, “para que siga el mismo régimen, pero eso está por verse, porque se engaña una vez al pueblo, pero no dos veces”.
Tanto en San Luis Potosí como en Tamaulipas, López Obrador declaró que los gobernadores de ambas entidades, Marcelo de los Santos y Eugenio Hernández, respectivamente, mantienen en condiciones de miseria a ambos estados y los emplazó a aplicar los programas de apoyo a adultos mayores, madres solteras, personas con discapacidad y jóvenes que estudian la preparatoria, como se aplica en la Ciudad de México.
“Por qué en el Distrito Federal sí y en los estados de Tamaulipas y San Luis Potosí no”, cuestionó.
En Naranjo y Ciudad del Maíz, el aspirante al gobierno de San Luis Potosí por el PRD, Convergencia y PT, Juan Ramiro Robledo, afirmó que De los Santos sólo gobierna para los ciudadanos que radican en la zona más bonita, en las lomas de la capital del estado.
Denunció que el mandatario estatal compró para su uso personal un avión, con un valor superior a 100 millones de pesos, y endeudó al estado para realizar obras de relumbrón, mientras que millones de indígenas de la Huasteca habitan en viviendas con piso de tierra.
Para, mañana domingo, Andrés Manuel López Obrador realizará asambleas informativas en los municipios tamaulipecos de Abasolo, Soto La Marina y Casas.
Subscribe to:
Posts (Atom)
